Estudiantes de Elab Artes Visuales (UAH) participan en taller sobre violencia escolar

La actividad se realizó los días 16 y 23 de agosto, en ella participaron estudiantes de 5to año de la carrera de Pedagogía en Artes Visuales y fue dirigida por la profesora Andrea Jert, Magíster en Arte, Pensamiento y Cultura Latinoamericanos, docente del Taller de Titulación II y Experiencia Laboral III. El taller se desarrolló de manera complementaria a la charla sobre violencia escolar que en el mes de junio estuvo a cargo del psicólogo social Manuel Cuevas.

En esta oportunidad, el objetivo del trabajo de ella fue comprender distintas situaciones de conflicto y violencia escolar, con ejercicios inventivos, destinados a comprender y generar propuestas de resolución, usando herramientas o habilidades propias del área de las artes visuales, para reflexionar e inventar nuevas formas de solucionar temas críticos.

Andrea Jert nos cuenta que el taller se ejecutó sobre la base del video de una noticia reciente, que se usó para trabajar el análisis de la problemática desde un contexto específico. Luego de exhibir este material audiovisual, se abrió espacio para la reflexión en torno a su contenido. Luego, se propuso trabajar en un ejercicio creativo grupal, a partir de la situación inicial aterrizándola a los centros de Elab donde están insertos/as  los y las estudiantes “La idea consistió en que cada grupo propusiera la continuidad de la historia, algunos desde una ficción utópica, respondiendo a cómo se desenvolvería un panorama ideal de resolución de conflicto, mientras otros trabajaron una proyección adversa, imaginando el panorama más desastroso, menos favorable, entorno a la situación inicial. Posteriormente, diseñaron un storyboard (o guion gráfico),dibujando las escenas de su historia, que después presentaron. Desde estos en consecuencia, con el panorama ideal aparecieron posibilidades de resolución de conflicto, y desde el panorama más desastroso se pensó en los mayores miedos y nociones sobre qué es realmente un desastre o no. Me parece importante tomar conciencia de lo que estamos entendiendo por violencia en el contexto escolar”, explica Andrea.

Agrega la docente de experiencias laborales (ELAB) que, en esta oportunidad, el taller se realizó con estudiantes, pero el trabajo con profesoras y profesores guías es fundamental para hacer comunidad y establecer vinculaciones desde la universidad con los colegios que colaboran y que son clave en la formación de los y las estudiantes. Además, destaca que “por un lado, se debe entender la violencia en plural, ya que no hay una sola violencia y comprender que, en el fondo, el conflicto no es algo malo en sí mismo, sino que es un desafío para resolver en conjunto, con todas las partes involucradas. Por eso invito a crear nuevas formas de salir de esas encrucijadas que inquietan a las comunidades, trabajando con la imaginación inventiva y con las habilidades relacionadas con las artes, en nuestro caso, específicamente con las artes visuales. A veces se agranda un conflicto por no trabajarlo adecuadamente”.

Cabe recordar que en el último tiempo –en contexto de postpandemia- hemos visto un aumento de la violencia dentro de los espacios escolares. Es un hecho que ha creado la necesidad de enfrentarla en sus distintas dimensiones o alcances. En este caso, aplicando habilidades propias del área de las artes visuales, que permiten reflexionar y facilita la superación de ambientes problemáticos. Comenta Andrea Jert: “Como profesionales de la educación, por ejemplo, no tenemos formación psicológica para abordar adecuadamente algún desborde emocional. Por eso, si trabajamos temas complejos emocionalmente desde las artes visuales y aparecen situaciones que puedan parecer riesgosas, es importante activar de inmediato las redes internas del colegio o de otro tipo de redes para contenerlas”.

Equipo y tutores de ELAB abordan la violencia escolar en jornada de fortalecimiento docente

El pasado 25 de junio se realizó la charla “Violencia en la escuela y estrategias de abordaje: no se trata de inventar la rueda, sino hacerla girar». La presentación del tema estuvo a cargo de Manuel Cuevas, psicólogo social, de grupos e instituciones, profesor de psicología educacional de la Universidad Alberto Hurtado. Durante los últimos quince años ha trabajado, especialmente, en la intervención de establecimientos educacionales afectados por problemas de violencia.

Como investigador de psicología social, Manuel Cuevas se ha especializado en convivencia escolar, trabajo docente y acompañamiento de equipos directivos. A partir de esa práctica, se refirió a la importancia de que los formadores cuenten con espacios de reflexión y tengan herramientas para actuar ante los conflictos. Asimismo, invitó a pensar en grupo o en colectivo, “a que los docentes se acerquen a sus colegas, que son los que tienen las mismas experiencias, los que entienden el sufrimiento y la emoción de cuando se logran aprendizajes. Es fundamental reconocer la violencia y luego apelar a herramientas que digan: `vamos a parar, pero vamos a detenernos para pensar’; luego apelar a los comités paritarios, a las comisiones de bienestar y al equipo directivo, con el fin de hacer algo desde la mirada pedagógica”.

Durante su intervención, el experto en violencia escolar se dirigió a los profesores y los llamó a cuidar su vocación, lo que no implica “hacer un apostolado y aguantar normalizando solo porque les dicen que esto es así. Aquí no se necesitan héroes. Hay que recuperar esa capacidad de asombro. También hay que recordar que en el proceso de enseñanza y aprendizaje ambos -profesores y estudiantes- tienen que mostrarse, aunque que la última palabra la tiene el docente, porque es el adulto. Pero tiene que ser un proceso circular y bidireccional, donde además nos interroguemos en el aquí y en el ahora, sobre la cultura, los gustos, las modas, la economía. Y saber decir no tengo idea, ya que hoy en día los estudiantes no esperan que el profesor lo sepa todo, sino que los oriente para saber dónde buscar la información”.

En ese sentido, el psicólogo social habló sobre quienes toman valientes decisiones que muchas ocasiones no están exentas de temores. “Ser valiente sin miedo, porque eso permite pedir ayuda. Es sustancial reconocerse como una generación, como una mirada. Cuando entren a trabajar en colegios van a tener que dar cuenta de todo ese proceso que vivieron como sujetos en la historia; ahora ya son adultos y entrarán en otro rol. Entonces, vale la pena preguntarse por qué quieren volver al espacio escolar, qué quieren recuperar, qué quieren reparar, qué quieren transmitir de nuevo. Y, destaca; me parece que el querer trascender una idea del mundo es algo que debe llenar de orgullo a quien elige esta profesión”.

Una de las asistentes a la charla, Paula Tobar, tutora ELAB de Lenguaje, considera que, si bien es cierto los tutores han tenido herramientas para enfrentar algunas situaciones conflictivas, últimamente han aparecido problemáticas nuevas. “Yo creo que la mayor herramienta que tenemos es la experiencia en el aula, pero esta temática en particular de la violencia nos pilló de sorpresa. Por eso me parece buenísimo que se generen estas instancias de reflexión guiados por un profesional que nos muestre el camino. Creo que eso es lo que más pedimos los profesores y profesoras, que nos muestren una ruta, queremos llegar allá, pero díganos por dónde. Hay que tener en cuenta que muchas veces nuestros chiquillos son un apoyo para los profesores guías, que muchas veces las escuelas no buscan los recursos para generar un impacto, un cambio; entonces son nuestros estudiantes los que orientan a sus profes. Siento que un tema tan trascendental como este tiene que conversarse, para que se genere una reflexión sobre la práctica docente; mirarnos un poquito hacia adentro, ser un poquito más autocríticos y aceptar las críticas”.

Por su parte, Claudia Escobar Bello, quien acaba de asumir como nueva Coordinadora Transversal de Experiencias Laborales, de la Facultad de Filosofía y Humanidades (UAH), cree que este encuentro fue muy significativo, ya que “responde a las demandas levantadas por los propios establecimientos escolares con los que trabajamos que nos explicaron la necesidad de tener un apoyo en términos de comprensión con estrategias de abordaje en el tema de la violencia. Pienso que algunos elementos concretos de la realidad educativa actual podrían ser desmotivadores en el espacio laboral, especialmente para profesores que recién egresan. Sin embargo, con herramientas profesionales adecuadas tales elementos no nos deberían desanimar. Abordar estos temas de manera previa, recogiendo las percepciones frente a esto y hacernos cargo como colectivo docente, facilita la inserción de los estudiantes”.

Cabe señalar que es primera vez que asisten tutores de prácticas a estas jornadas de fortalecimiento docente. “Eso nos habla de una necesidad de nutrición, de querer seguir aprendiendo ante experiencias que no son aisladas. Por lo tanto, también nos abre al desafío de poder incluir de manera institucional y permanente a los tutores en estos procesos, porque finalmente el aprendizaje se replica en sus propios tutorados”, comenta Claudia.

Esta actividad con foco en la violencia escolar impulsó al equipo ELAB a replicar en el corto plazo la experiencia, con charlas y talleres que incluyan a los estudiantes, especialmente de quinto año, para brindarles mecanismos que ayuden abordar el tema de la violencia, con tematización y herramientas que puedan aplicar en sus establecimientos. 

Coordinador y estudiantes de ELAB Música participan en importante encuentro del Colegio Artístico Sol del Illimani

La actividad se realizó el pasado martes 7 de junio, con el objetivo de conocer la institución educativa que nació en 2014, luego de un acuerdo de alianza entre el grupo Inti-Illimani y la Municipalidad de La Florida, que ha dado como resultado un innovador proyecto educacional que cruza la música y las artes con el currículum obligatorio. Ubicada en la Villa O’Higgins de la comuna, la sede del proyecto es un lugar gratuito y abierto a la comunidad, que considera a la educación artística como núcleo central del saber.

Para Carlos Cisterna, coordinador de Experiencias Laborales (ELAB) Música, la idea es vincular la asignatura de ELAB con proyectos escolares de este tipo, dentro del aula. “Más allá de que el conjunto musical Inti Illimani sea una marca registrada, es importante también el contraste, porque muchas veces uno se enceguece, no ve salidas o no ve vinculaciones con el medio. En consecuencia, traer a los estudiantes a un modelo que sí resulta desde lo basal, puede cambiar la idea de lo que se creía imposible de realizar. Existen muchas escuelas de música, escuelas artísticas, pero lo importante acá es orientar la construcción de un sistema que dé fortaleza a estos procesos, porque si no es así, van a ser proyectos aislados, que no perdurarán en el tiempo”.

Al encuentro llegaron dos estudiantes de ELAB, David Avendaño y Leonardo Ruiz. Ambos son profesores en formación de la Universidad Alberto Hurtado que están realizando su práctica en el colegio San Ignacio de Alonso Ovalle, en Santiago Centro. Junto a Carlos Cisterna pudieron visitar la escuela, recorrer las instalaciones y conocer el desarrollo de esta historia en voz de uno de sus protagonistas, el músico César Jara, integrante del grupo Inti Illimani y profesor en educación musical de esta artística institución escolar.

La curiosidad por ver cómo funciona un proyecto educativo de este tipo este fue una de las principales motivaciones que tuvo David para asistir a esta actividad. Dice tener suerte, porque en el colegio donde trabaja se valora mucho el quehacer musical, “pero sé de experiencias de otros profesores que, por ejemplo, durante las vacaciones de verano han tenido que armar instrumentos, arreglar guitarras, comprar cuerdas o reparar flautas manualmente. Esas realidades son potentes. De repente, conocer un proyecto autogestionado como este, que empezó de cero, nos impulsa, pero también nos enfrenta a un panorama desolador que muchas veces uno encuentra en la educación pública”.      

Por su parte, Leonardo considera que es muy importante que “aquellas personas que están saliendo de una carrera, como es pedagogía en música, conozcan colegios de este tipo, debido a que se debe hacer mucha gestión cuando uno estudia artes o algo relacionado con las artes, ya que no se consideran como una prioridad; por lo tanto, el hecho de estar en esto abre camino a muchas ideas de lo que se puede hacer o trabajar. También comparto que hay varios colegios donde esta área es súper débil -por así decirlo-, pese a ser un aspecto fundamental para el desarrollo del ser humano. Pienso que mientras más experiencias como estas se tengan antes de salir al campo laboral, menos frustraciones habrá en el futuro”.

Asimismo César Jara, anfitrión de este encuentro, cree que las universidades tienen la misión de conectarse con los lugares donde los estudiantes van a tener que trabajar, “pero una experiencia no te va a mostrar el panorama completo; basta que un estudiante esté acá para que perciba lo importante que es el entorno y el territorio. Por eso nos interesa tener una política de puertas abiertas a quien quiera venir a conocernos. De hecho, hemos tenido buenas prácticas profesionales con algunas universidades para educación musical, por ejemplo, pero no así para educación en danza o clases de teatro. Entonces sí, ha sido un buen laboratorio para profesores, pero también nos interesa que se produzca un diálogo con la universidad y que no necesariamente sea el lugar en el que se hace la práctica y se retira al estudiante, sino que exista un diálogo de vuelta, donde, por ejemplo, los trabajos de tesis puedan realizarse en espacios reales”.

Para el profesor, un proyecto como este es replicable en la medida que se tiene una arquitectura y un equipo de gente que lo permita. “Es decir, si lo hemos podido hacer por el aval cultural que tiene el grupo Inti Illimani, ese aval no tiene que solo ser para sentirnos orgullosos, sino para salir de acá hacia otros lugares y realidades de nuestro país”. 

Estudiantes de 5° año en práctica profesional (ELAB) asisten a Jornadas de Didáctica en educación musical

Los días 5 y 8 de octubre recién pasados, se realizaron las Jornadas de Didáctica en educación musical dirigidas a estudiantes de 5° año en práctica profesional (ELAB IV). Dicha actividad fue organizada por el área ELAB de Pedagogía en Música (UAH), respondiendo a necesidades observadas y manifestadas por los mismos estudiantes. Las jornadas estuvieron guiadas por la profesora Magda García, tutora de ELAB, quien cuenta con una vasta experiencia y formación en el área de la didáctica musical.

Durante los talleres, Magda García ocupó instrumentos musicales y algunos materiales de apoyo, como lápices, papel y tijeras. “De acuerdo a mi experiencia, el aprendizaje debe ser asequible; es importante la forma en la que los niños aprenden. Además, me he dado cuenta de que jugando puedo llegar a diferentes tipos o niveles de conocimiento, lo que me permite explicar algunos temas más complejos. La didáctica le pone el tinte o el color exacto a la enseñanza. Profesor que enseña, profesor que tiene que estar capacitándose a diario”, comenta la didacta.

Nicolás González fue uno de los estudiantes asistentes al taller. A su juicio estuvo muy interesante la jornada, ya que “las ideas que entregó Magda resultaron ser una forma lúdica y dinámica para aplicar en clases. Me sentí como un niño, y eso me gustó mucho, porque pensaba: si yo me siento así, cómo se debe sentir un niño realizando estas actividades”.

También participó en una de las jornadas Almendra Castillo, estudiante de último año de Pedagogía en Música. Para ella, las propuestas presentadas en el taller son aplicables tanto de manera virtual como en modalidad presencial. “Creo que lo aprendido es posible realizarlo dependiendo del contexto. Encuentro positivo idear juegos donde los niños puedan moverse, aplaudir, hablar y crear, ya que en general ellos son muy inquietos. Esto ayuda a no tenerlos sentados todo el tiempo, ni sólo mirando la pizarra”. Almendra agrega que, como profesores en formación, nos ha tocado últimamente estar mucho en forma virtual, por lo tanto, se agradece la oportunidad de asistir a un taller de manera presencial; se valora muchísimo, especialmente cuando en la práctica profesional estamos retornando de a poco la presencialidad en los colegios. Egresamos este año y ya en marzo, si todo sale bien, empezaremos a trabajar”.

Con clases virtuales, el Diplomado en Inclusión Escolar en Contextos Vulnerables convoca a profesionales de Santiago y otras regiones de Chile

Este programa, de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), surgió a partir de un trabajo realizado en terreno por Experiencias Laborales (ELAB), atendiendo las demandas de las mismas escuelas y como un aporte para sus estudiantes ante la necesidad de mejorar procesos de enseñanza y aprendizaje en contextos altamente vulnerables.

Claudia Escobar Bello, directora del Diplomado, magíster en Políticas Públicas Educativas y coordinadora de Elab de Pedagogía en Lengua Castellana y Comunicación, señala que, “cuando hablamos de inclusión nos referimos a algo que se invisibiliza: la exclusión. En nuestro país, los elementos que gravitan en la exclusión están dados por las desigualdades sociales. Asimismo, estas desigualdades dejan en evidencia la vulnerabilidad social, entendida como la transgresión concreta a los derechos, a las posibilidades de desarrollo y al bienestar de las personas, como es el tema de la migración, de identidades de género, de necesidades educativas especiales, etc. muy presentes en los espacios educativos. En definitiva, estamos tratando de dar voz a las dimensiones que tradicionalmente eran, por así decirlo, un problema o que no eran enunciadas en procesos formativos. En este sentido, el diplomado recoge estas dimensiones y las problematiza”, entregando herramientas metodológicas y de gestión para su abordaje concreto.

El Diplomado está dirigido a profesionales del área de la educación que trabajan en ámbitos cuya característica principal es desempeñarse en espacios educativos de alta vulnerabilidad social. Pueden ser profesores, psicólogos, directores, integrantes de fundaciones, equipos administrativos o de gestión, independientemente de que su actividad la realicen o no en aula, entendiendo de que son parte de una comunidad educativa.

Claudia Escobar comenta que el programa de Inclusión Escolar comenzó a dictarse en 2017, con docentes de la UAH y profesores externos. Ha sido uno de los pocos diplomados que no se interrumpió por la pandemia.  Desde el año pasado que se realiza de manera totalmente virtual, lo que ha permitido que asistan profesionales de regiones, “y ese ha sido un tremendo aporte, porque en definitiva aumentó la posibilidad de llegar a espacios que también lo necesitan, pero que la versión presencial puede generar un impedimento muy concreto para acceder al diplomado. Así es que, en ese sentido el Covid-19 se abrió una ventanita de llegar a otros espacios educativos y territoriales. Eso ha sido muy positivo, porque la interacción que se produce en las clases es muy diversa. Indudablemente, surgen otras vertientes, tanto para estudiantes como para profesores. Nos permite ampliar mucho más los marcos de comprensión.

Cabe mencionar que en nuestro país las matrículas correspondientes establecimientos que reciben aporte del Estado, (públicos, municipales y particular subvencionados), concentran alrededor del 90% de la matrícula nacional, ubicándose también en ellas los estudiantes vulnerables y vulnerados socialmente. Actualmente, en la formación inicial docente hay una carencia en cuanto al tratamiento de estos temas. Por eso es destacable el soporte y apoyo que ha brindado la Facultad de Filosofía y Humanidades para profundizar en estos ámbitos sociales, creando un diplomado como este, que ofrece módulos de Vulnerabilidad en Contexto Escolar, de Inmigración, de Género y Educación y, de Necesidades Educativas Especiales en una dimensión de inclusión. La propuesta es generar aprendizajes, entregar herramientas y transformarlas en acción educativa aplicado en la comunidad a la que pertenece el profesional que cursa el programa.

La profesora Claudia Escobar cuenta que, si bien en Chile “existen programas que trabajan con temas de inclusión orientados, básicamente, en necesidades educativas especiales, esto se hace de forma muy focalizada. En cambio, nuestro diplomado tiene la virtud de cruzar variables que no solo incluyen las necesidades especiales, sino que también abordan temas de migración y género, por ejemplo. Por lo tanto, en esa misma lógica -así también lo han señalado nuestros estudiantes-, es el único diplomado que permite tener una visión más amplia de los procesos de inclusión como un fenómeno social, comprendiendo que es un deber o una responsabilidad en los espacios educativos, algo que trasciende a las necesidades educativas especiales; las incluye, pero no sólo se remite a eso”.

Dice Claudia que ocurre una suerte de autodescubrimiento en los estudiantes que participan en el diplomado, sobre todo en relación con las dimensiones sociopolíticas que involucra. “Un ejemplo es cuando se habla de vulnerabilidad o estudiantes vulnerables. Estamos hablando en potencia, de posibilidad de ser vulnerado, pero en los hechos concretos son estudiantes vulnerados, porque es algo concreto. Entonces, hacer ese cambio involucra un pensamiento distinto, documentado desde la literatura y la teoría”.

Sobre la importancia del programa, la profesora Escobar destaca el hecho de posicionar en el diálogo educativo, del quehacer docente, territorial y también nacional, un tema pedagógico dentro de la Facultad de Filosofía y Humanidades, que “históricamente (por características inherentes a su fundación y carácter) ha tenido un derrotero de producción de conocimiento didáctico disciplinar en lo que también llega a lo pedagógico.  No siendo una facultad de educación, pero aportando a la temática desde una mirada interdisciplinar, con distintos profesionales de la educación que trabajamos en el diplomado, los sitúa en un diálogo con las otras facultades de educación. En función de mi cargo, me gustaría transmitir que nuestra facultad, a través de este diplomado, ha permitido llegar a un nicho de demandas de formación para trabajar en temas que tradicionalmente han sido olvidadas o no asumidas en su complejidad, pero que también son tremendamente emergentes y contingentes en nuestro país. Especialmente en los tiempos actuales”.

Capacitación para profesores guías

Próximamente, el equipo de Experiencias Laborales ELAB realizará el curso Competencias Virtuales para Docentes. Se trata de una actividad dirigida a profesores guías de los colegios que colaboran en el acompañamiento de los estudiantes que son parte de las ELABs. Quienes participen podrán desarrollar habilidades TIC a través de las aplicaciones de Padlet, Nearpod, Mentimeter, Kahoot, Musescore y Bandlab. Distribuidos en 5 módulos, los profesores René Jofré, Felipe Soto y Carlos Quevedo desarrollarán los cursos de manera virtual, por medio de la plataforma Zoom, entre el 6 y 9 de septiembre.





II Jornada de recursos digitales destacó importancia del uso de nuevas herramientas para las clases de música en virtualidad

El recién pasado martes 6 de abril, se realizó la II Jornada de recursos digitales destinada a estudiantes de ELAB III de Pedagogía en Música.  Se trata de una actividad muy útil para quienes inician su práctica final en contexto de clases virtuales. Durante el encuentro, se exhibieron, entre otros recursos, las principales características de la aplicación Nearpod, una novedosa y práctica herramienta tecnológica que es posible aplicar en clases de música.

Al iniciar la sesión online, la Coordinadora ELAB de Pedagogía en Música, Karen Valdivia Salinas, destacó la importancia de compartir estos conocimientos y de replicar la exitosa experiencia del año pasado, ya que “en la primera jornada con estudiantes de ELAB IV tuvimos bastantes buenas evaluaciones de parte de los y las estudiantes que participaron”.

Además, Karen señaló que es relevante seguir incorporando recursos tecnológicos: “no pensemos en usarlos solamente en contextos de confinamiento, sino en que son herramientas que llegaron para quedarse”, y continuó su intervención agradeciendo la presencia de estudiantes y tutores/as y en especial la participación del profesor Carlos Quevedo Díaz, quien estuvo a cargo de la jornada, compartiendo sus conocimientos y aclarando dudas de los asistentes a la reunión.

El profesor Quevedo comenzó su exposición con una reflexión personal ante las eventualidades que se presentan durante las clases de música en virtualidad: “(…) En un principio ha sido muy difícil. Llevar la asignatura de música a la virtualidad es un desafío constante. Lo principal es buscar las herramientas necesarias que permitan que los y las estudiantes puedan comprender el contenido que uno les entrega. Es importante planificar el contenido, tanto de forma sincrónica como asincrónica”. Terminó aconsejando a los presentes: “dentro de nuestra labor docente se van a dar cuenta que nosotros tenemos que empezar a meternos un poquito en este mundo de las tecnologías, porque los colegios también lo están pidiendo así. En más de alguna entrevista de trabajo te van a preguntar qué programas manejas, para incorporarlos en sus (propios) programas”.

Al finalizar la reunión, los estudiantes pudieron crear una cuenta en la aplicación Nearpod, conocieron las herramientas que esta aplicación contiene y tuvieron la oportunidad de probar una buena alternativa, como esta lo es, para desarrollar de mejor manera sus clases, entre otras alternativas que pudieron conocer en la jornada.

II Jornada de recursos digitales para una clase de música

El próximo martes 6 de abril, a las 12:30 hrs. se realizará la II Jornada de recursos digitales dirigida a estudiantes de ELAB III. Esta actividad se enmarca en la necesidad detectada desde al año pasado de reforzar el conocimiento y uso de herramientas digitales para educación musical en contexto de virtualidad, y atendiendo las particularidades de la implementación de  esta asignatura.

Coordinadoras de Elab realizan curso de verano sobre aprendizaje basado en proyectos

El equipo de Experiencias Laborales Elab, de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado, realizó un curso titulado Aprendizaje Basado en Proyectos: Habilidades del Siglo XXI.  Estuvo dirigido a profesores/as de aula interesados en el conocimiento de herramientas conceptuales, didácticas, evaluativas y prácticas que permiten implementar planificaciones interdisciplinarias y contextualizadas en el ámbito escolar.

Durante siete días -desde el lunes 11 al martes 19 de enero de 2021- las coordinadoras de Elab Danitza Andrade (Pedagogía en Historia), Claudia Escobar Bello (Pedagogía en Lengua y Literatura), Carolina Casanova Johnson (Pedagogía en Filosofía), Marcela Doren Tello (Pedagogía en Artes Visuales) y Karen Valdivia Salinas (Pedagogía en Música) ofrecieron la posibilidad de trabajar, en cuatro módulos, el desarrollo de habilidades para el siglo XXI a 31 asistentes, por medio de proyectos interdisciplinares.

En el primer módulo abordaron temas como la metodología ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos) y algunos fundamentos teóricos para contextualizar la metodología. En el segundo, se trató la integración curricular bajo el enfoque interdisciplinar, con la idea de que las asignaturas trabajen juntas o en un mismo nivel jerárquico, ya sea para resolver un problema, analizar y abordar algún tema o a partir de una pregunta. El tercer módulo, Habilidades para el Siglo XXI, incluyó definiciones conceptuales, ejemplos y propuestas de actividades. En el último módulo se profundizó acerca de un concepto inquietante para las comunidades escolares: la evaluación de proyectos interdisciplinares.  Durante los días del encuentro se realizaron, además, talleres prácticos y reuniones con los equipos conformados entre los participantes las que permitieron una mayor cercanía entre los grupos y las docentes. El curso se cerró con la presentación de las propuestas grupales, basándose en los aprendizajes adquiridos los días anteriores.

Karen Valdivia Salinas, coordinadora de ELAB de Pedagogía en Música directora de este programa señala que “hubo proyectos muy interesantes. Siento que la motivación de los profesores fue contagiosa y clave para abrir la posibilidad de apropiarse de los temas y arriesgarse a presentar propuestas interdisciplinares en siete días. Como equipo, evaluamos el proceso de manera muy positiva”.

Debido a la pandemia y a la actual emergencia sanitaria presentes en nuestro país, es muy probable que el año escolar comience con clases virtuales o semipresenciales. Es por eso, que instancias como estas serán muy útiles para las y los profesores que participaron del curso. Ellos llevarán aprendizajes y conocimientos a sus colegios, donde podrán proponer nuevas herramientas y metodologías.

Karen cuenta que “algunos docentes comentaron al equipo Elab la importancia de estas jornadas para ellos, que ahora sienten una cierta seguridad para iniciar su año. No así el pasado 2020, cuando no tuvieron estas herramientas y, en cierto modo, debieron trabajar improvisadamente en proyectos interdisciplinares sin saber mucho sobre el tema”.

La realización de un curso con estas características responde, por un lado, a la necesidad de fortalecer competencias profesionales docentes de diversas comunidades que, a través del proceso formativo, sean capaces de aportar herramientas profesionales contextualizadas que reconocen en niños, niñas y adolescentes personas integrales; y, por otra parte, corresponde a la priorización curricular con una mirada integral que establece la nueva ley General de Educación de Chile.

Para la coordinadora de Pedagogía en Música, el rol de Elab tiene que ver con acciones concretas para mejorar el sistema escolar. “Nosotras como equipo, además de que somos profesoras de distintas áreas de base, conocemos el trabajo en los colegios, sus contextos, sumado a los conocimientos que cada año tenemos a través de nuestros practicantes, lo que nos pone en una situación clave para poder tomar decisiones o comunicar ciertos diagnósticos que vemos en las escuelas. Somos como un puente”.

Hubo dos conceptos que se repitieron los siete días que duró el curso. Uno de ellos relacionado con las disciplinas al servicio de la resolución de un problema o de un ejemplo. El otro fue la evaluación. Ambos son grandes temas que las y los profesores incorporaron como aprendizaje y como una posibilidad de su integración para pensar otras maneras de evaluar procesos que son distintos. Por su parte, el equipo de Experiencias Laborales Elab quedó con la satisfacción de una buena primera experiencia y con la idea de poder repetir el curso más adelante.